VAROUFAKIS EL SOCIALISTA
¿Os acordáis de Varoufakis? ¿El ministro de economía griego de la coalición de izquierdas SYRIZA que plantó cara la Troika europea? ¿El ministro que acudía a las reuniones oficiales en moto?
Yanis Varoufakis es un personaje capaz de arrebatarme y cautivarme los sentidos.
Dice Varoufakis, que en muchos aspectos se parece a su padre George Varoufakis. De este, cuenta que debido a la confrontación social que se vivía en su país y que terminó en la guerra civil de Grecia, (1946-1949) su padre acabó en el campo de prisioneros de Makrosinos, acusado de “rojo”. También cuenta Yanis, que su padre le confesó que si hubieran ganado los “rojos”, probablemente habría acabado en el campo de prisioneros de igual manera.
Varoufakis es un heterodoxo, un rompedor y como tal, también propone teorías rompedoras como la del tecnofeudalismo.
Varoufakis, propone que tras el feudalismo de la Edad media, donde el señor feudal ganaba dinero sin producir nada mediante las rentas que obtenía de los vasallos al controlar la tierra, se produjo un cambio social en Europa, que trajo el capitalismo.
Este capitalismo, conceptualmente, vino para suplantar al feudalismo mediante la organización de mercados donde se compran y se venden bienes y servicios, y el beneficio se obtiene de la producción y el mercado laboral, no mediante las rentas obtenidas por el control de la tierra. Es verdad que en el capitalismo también existen las rentas, pero conceptualmente, en el capitalismo el beneficio se obtiene a través de la producción.
Para Yanis, todo lo anterior ha cambiado y en este momento, las grandes empresas tecnológicas actúan como los nuevos señores feudales controlando la “tierra” digital y obteniendo un beneficio sin producir nada.
En cambio, son los propietarios de las fábricas, los productores de alimentos, los conductores de Uber…. hasta los poetas, quienes ahora mismo dependen de algún feudo en la “Nube” para acceder a los clientes.
Para el señor feudal, ya no es necesario contar con un grupo de soldados para cobrar la renta. Con la eliminación de un enlace del sitio, el capitalista vasallo está perdido.
De esta manera, no ha sido el comunismo ni la lucha de clases quien habría derrotado al capitalismo, sino que habría sido el propio capitalismo, quien ha matado al capitalismo. La privatización de Internet por las grandes tecnológicas estadounidenses y chinas financiadas por las grandes inyecciones de dinero de los bancos centrales en la crisis financiera de 2008, no sólo habría trasladado cantidades ingentes de dinero a unas pocas manos, sino que también habría cambiado el mercado.
Pero Varoufakis, aunque sea un hombre muy inteligente, no es vasco y no conoce la realidad agraria vasca. Su teoría no es acertada para nuestro caso.
En Euskadi, los productores agrarios no sufrimos el tecnofeudalismo, sufrimos el despotismo ilustrado.
Despotismo, porque unas pocas distribuidoras controlan todo el mercado y si no pasas por ellas, lo tienes muy complicado.
Despotismo porque al producto alimentario vasco le cargan el doble que a los productos de otros orígenes. Y lo hacen porque pueden.
Despotismo, porque si dices algo, aunque la ley esté a tu favor, desapareces.
Despotismo, porque esto es lo que hay.
E ilustrado, porque encima nos dan consejo y lecciones de lo que hay que hacer para ser más competitivos en su sistema despótico.
Si pudiera, le diría a Varoufakis que el sol del Mediterráneo es más llevadero que la bruma Atlántica.
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